Esquizofrenia: una psicosis lúcida crónica

La psicosis se puede definir como la pérdida del juicio de realidad: el individuo que la padece no logra diferenciar la realidad de la fantasía, entre otras cosas. En el caso de la esquizofrenia, la psicosis además es lúcida, esto significa que no presenta compromiso de conciencia, para diferenciarla de psicosis que son producto de un daño directo al cerebro; como ejemplos están los traumas y los tóxicos, que en determinadas circunstancias pueden también provocar psicosis.

La esquizofrenia suele afectar diversas funciones cerebrales tales como el pensamiento, la percepción, las emociones y la conducta. Los síntomas pueden agruparse en los llamados positivos y los negativos. Los síntomas positivos son un exceso o distorsión de una función normal, ejemplos son las alucinaciones (percepción que no corresponde a ningún estímulo externo, las auditivas son las más frecuentes en esquizofrenia) y los delirios (creencia firmemente creída, a pesar que la evidencia la niega). Los síntomas negativos representan una disminución o pérdida de una función normal, entre los ejemplos están la pobreza afectiva y el retraimiento social. Esta afectación es crónica y se agrava progresivamente, sobretodo si no es tratada.


¿Cuáles son las causas de la esquizofrenia?

Es el resultado de un conjunto de factores sumados, los cuales pueden hacer más vulnerable a una persona a sufrirlo. Entre estos factores tenemos:
Falla en la migración neuronal: ocurre en etapas tempranas en el desarrollo del sistema nervioso central. Puede ser por predisposición genética o tóxicos presentes en el ambiente de la embarazada.
Error en la maduración cerebral: en la adolescencia normalmente ocurre una transitoria menor regulación emocional, producto de la poda neuronal que ocurre en dicho periodo. Este proceso deja al cerebro de esa persona más vulnerable a eventos de vida estresantes, que finalmente pueden gatillar la enfermedad. También pueden gatillar la enfermedad en este periodo con más facilidad, las drogas, incluyendo la cannabis (esto ocurre en individuos con especial predisposición genética a la enfermedad).

Esta enfermedad afecta al 1% de la población, iniciándose en la adolescencia o adulto joven, en igual proporción de género. Es una de las principales causas de hospitalización por psicosis.

Una pregunta que cabe hacerse ¿qué tan peligrosos son los pacientes con esta enfermedad en relación a la población general?. Los estudios indican que los índices de peligrosidad y criminalidad que presentan las personas con esquizofrenia no son mayores que los de la población en general, sí son más comunes en esta enfermedad que la población general, las autoagresiones y los suicidios.

Pronóstico de la enfermedad:

Quien padezca esta enfermedad y no se someta a un tratamiento integral, que va desde lo farmacológico y psicoterapéutico, hasta las intervenciones que implican una rehabilitación cognitiva, social y laboral, presentarán un deterioro progresivo que implicarán todas las áreas de su vida, arrastrando además a su familia a un deterioro, también progresivo, de la calidad de vida.

Dr. Carlos Hernán Encina Zamora. Médico psiquiatra.

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